Con Sentido y sensibilidad Ang Lee abrió una senda que ahora otros transitan con maestría.
Basandose, también, en una novela de Jane Austen, Joe Wright hace una pelicula que permite disfrutar del cine durante casi dos horas en un suspiro.
La ambientación impecable, los actores perfectos, el ritmo seguro, la camara invisible, la historia: ...un pastelón inteligente.
Uno cree haber llegado a vislumbrar el mundo en orden de un imperio, y durante todo el tiempo cree que el orden, la paz y lo correcto existen, cuando termina la pelicula uno se dá cuenta que solo ha visto un sueño, plasmado a costa de los millones de usurpaciones realizadas por los lacayos de aquel imperio.
Al encenderse las luces el sueño se desvanece y la magia del cine con él y vuelve la realidad: los imperios se construyen sobre montañas de cadaveres, aunque cuando uno está en el ojo del huracán todo parece estar en calma a su alrededor.
¿Somos o no somos parte de ese imperio también nosotros?.
¿sobre que montañas estaremos construyendo nuestro bienestar?.
¿Como se pagará esta deuda?
Ya digo, una pelicula preciosa.