El Cine, yo y mi culo.
El Cine y yo: Es esta una relación que para nada es de igualdad. Cuando se apagan las luces me convierto en un niño y me dejo engañar con facilidad. Aquellas caras tan grandes, el sonido atronador, la oscuridad y los relampagos, la fabrica de sueños me captura y allí quedo agarrado al asiento dejandome sorprender.
Entonces mi sentido crítico desaparece; pero saben, si la pelicula no me llega lo suficiente, se empieza a abrir en mi interior un hueco que proyecta recuerdos, imagenes e ideas, que van urdiendo una pelicula diferente y entonces mi mundo interior suple a la realidad externa (como muestra valga el post anterior), y me lo paso igual de bien que si la pelicula fuera buena, y parezco ser capaz de bailar sobre una peseta.
Pero eso solo ocurre si la pelicula es medio buena, cuando es mala de verdad, sencillamente el cuerpo me empieza a doler, y sobre todo el culo, el culo se me clava al asiento o el asiento al culo, no sé; entonces solo pienso con el culo y estoy deseando irme. Mi culo se equivoca pocas veces. Mi culo es sabio y un buen crítico de cine. Mejor hacerle caso. Es la única parte de mí realmente "ojetiva", jajajajaja...

operadoor dijo
Por cierto que el Universo está proyectando una Gran Cinta, de modo que mi cuerpo yace cómo en el asiento de la vida
20 Febrero 2006 | 09:36 PM