Acabé la semana agotado...
ya no daba para más, y no sabía muy bien como relajarme...
A veces me pasa, acumulo tensión y parece que no vaya a poder soltar gas...
Me puse entonces a ver peliculas, dos, como en los viejos tiempos, y... ¡mano de santo! que dicen por mi tierra, calmadito me quedé, emocionado y lleno de energia...
Primero una nueva, opera prima de un tio que hacia cortos, Junebug, una pelicula lenta y pausada que te muestra despacito, para que no te asustes, lo marcianos que podemos llegar a ser...
Luego otra nueva, pero esta vez de un clásico actor en versión original, con una voz que atrapa, con una historia real que emociona: Burt Munro, un tio que de mayorcito fue, atravesó medio mundo y batio el record del mundo en moto en la pista de sal de Salk Lake City, con una fotografia esplendida, musica que acompaña cual walkiria y unos personajes que derrochan solidez, una gozada...
y ese actor que parece que no termina de irse y antes de hacerlo nos quiere dejar aquí lo mejor de sí: Anthony Hopkins...
¡Que grande es el cine!¡¡¡Y que suerte tengo de que me pruebe tan rica medicina!!!

A mi el cine me ayuda a pensar en otras cosas, a inclusive No PENSAR...
De hecho aprendí a ir a cine sola y no me molesta para nada.
Saluditos desde Colombia
Wendy
el cine es mi fabrica particular de sueños, mi pildora de la felicidad, mi mejor terapia... y un lugar donde nunca estoy solo.
un saludo desde Espáña, Wendy, niña juiciosa...
... pone de manifiesto la estulticia de una sociedad que ha tocado fondo...
Si ponia al descubierto un mundo de fuertes corrientes subterraneas, "Flores rotas...