El laberinto del fauno.
La película plantea la diferencia entre la obediencia ciega y la respuesta personal...
Contrapone el mundo real con el mundo de fantasia...
Y muestra como los cuentos de hadas pueden seguir enseñando más ética y moral que muchas realidades reales...
Su estética me recordó los dibujos e historias de Carlos Gimenez en los que se inspira...
Historias de postguerra llenas de cruda y jodida realidad, de obediencia ciega, tratadas con fantasia y personalidad...
Carlos Gimenez nos mostró que la postguerra fue mucho más de lo que nos habian contado... y tapado...
Nos enseñó que se puede sobrevivir a la penuria y al hacerlo además enseñarnos algo que solo él podia...
Guillermo del Toro supo ver esto en el trabajo de Gimenez y realiza una película que siguiendo su estela, sin copiarlo, lo realza y acompaña...
De allá venimos, aquello somos, y sin embargo tenemos la facultad de proyectarnos en un futuro diferente, si no olvidamos que la sangre de un inocente vale más que el precio a pagar...
...Si no olvidamos que de nosotros depende un inocente...
...Que el inocente somos cada uno de nosotros...

Davichof dijo
Hace unos días leí una crítica que comparaba esta película con "El espiritu de la colmena"...no se si se estará pasando tres pueblos, desde luego si sigue la estética y contenido de los dibujos de Carlos Gimenes es un acierto. Aunque los pille tarde soy de esa generación que me emocioné, me indigné, sufrí con las historias de Paracuellos, obra autobiográfica de este genio que describe como pocas veces he visto la España de la posguerra. Hace poco Carlos Gimenez se quejaba de cómo en este país el mundo del cine le había dado la espalda a aquella maravillosa generación de dibujantes (de creadores con todos sus atributos) a la que él pertenece: Enric Sió, Joseph Maria Beá, El Cubrí....Me alegro que un tipo tan inteligente como Guillermo Del Toro, haya sabido coger esa esencia. Un abrazo amigo Pálpitos.
14 Octubre 2006 | 03:16 AM